jueves, 4 de noviembre de 2010

Me robas la voz, aclaras mi pasión, me recuerdas constantemente con acciones grandes y pequeñas que el destino traía impreso en su libreta de notas que eras para mí, que tus labios estaban destinados a besarme, que tus abrazos funcionaban sobre mi piel y que tu mirada derretiría mis sentidos, y así fue.
Lejos, aquí cerca, a ls tres de la mañana, me tienes, contigo, ahora, ayer, pronto, mañana, hoy, por siempre, a esta hora, para siempre.
Mis palabas son mucho más claras cuando tengo certeza de que tus oídos las captarán flotando en el aire.
Aunque mi mundo esté alrevés y mi cabeza permanezca sobre el suelo, estoy bien, contigo.

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